Sultanahmet Camii Heritage
Idioma
Relato histórico

El cimiento del legado de un imperio

Concebida por un sultán joven para afirmar el dominio otomano, la Mezquita de Sultanahmet sigue siendo un símbolo imponente de la ambición arquitectónica y la devoción del siglo XVII.

La visión del sultán Ahmed I

Tras la Paz de Zsitvatorok y una serie de campañas militares difíciles, el sultán Ahmed I decidió levantar en Estambul una mezquita colosal para reafirmar el poder otomano. Sería la primera mezquita imperial construida en más de cuarenta años. En una ruptura audaz con la tradición, Ahmed I financió la obra directamente con el tesoro imperial y no con el botín de guerra, decisión que suscitó un debate considerable entre los ulemas.

No un santuario de piedra solamente, sino una declaración sobre la permanencia del Estado, levantada para medirse con el cielo.

La obra y el maestro Sedefkâr Mehmed Ağa

El diseño de esta fábrica monumental recayó en Sedefkâr Mehmed Ağa, discípulo del legendario arquitecto Mimar Sinan. La construcción, de 1609 a 1616, sintetizó elementos arquitectónicos bizantino-cristianos e islámicos tradicionales y culminó en una estructura de escala sin precedentes.

Fig. 1. Representación de archivo de las primeras fases de obra, hacia 1612.

La organización del trabajo quedó minuciosamente registrada en ocho volúmenes, hoy conservados en la biblioteca del Palacio de Topkapı. Las ceremonias de apertura se celebraron en 1617 —aunque las puertas indican 1616— poco antes de la temprana muerte del sultán a los 27 años.